domingo, 1 de marzo de 2015

¿Llegar hasta aquí debería estar bien? 
¿Cómo de lejos estaría bien?
Mis manos derecha e izquierda las levanto, atravieso la oscuridad y avanzo. Desde este momento y hacia adelante, el mundo debe haberse expandido.
Los viejos faroles continúan alumbrando las calles siempre guiando el camino hacia mi casa. Un viento nostálgico sopla en esta ciudad, un viento lejano que amablemente me hace avanzar. Continuaré sin rendirme y no me detendre.
No hay meta, tampoco vuelta atrás. Es una carrera sin fin, en la que debes correr contra el viento. 
Puedes descansar, porque yo lo se, todo el proceso hasta ahora es la prueba de tu existencia.

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